Según se refleja en el III Estudio Internacional Axa sobre jubilación de 2006, el 65% de los pensionistas españoles considera insuficiente el dinero con el que cuentan para cubrir los gastos domésticos durante su jubilación.

Con unos ingresos medios de 861 euros mensuales, los jubilados afirman que necesitarían hasta un 22,7% más de rentas para poder hacer frente a todos sus pagos, lo que supondría un ingreso mensual adicional de 196 euros, hasta los 1.057 euros.
Del total de ingresos percibidos por los jubilados en la actualidad, el 92% proviene de su pensión de la Seguridad Social, mientras que un 61% percibe sus ingresos de la contribución voluntaria que realizó en su momento a través de la empresa en que trabajaba, y el 63% gracias a su propia contribución mediante la compañía.
La población trabajadora actual, en cambio, aumenta progresivamente el peso de la inversión privada en sus ahorros para la vejez, de tal forma que hasta un 38% cuenta con un plan de pensiones individual, frente a el 21% de los jubilados que declaran tenerlo.
Los seguros de vida y de ahorro también representan un mayor peso respecto al que contaban en el caso de los jubilados, de forma que hasta el 36% y 31% de la población activa, respectivamente, cuentan con este tipo de seguros, frente al 18% y 17% de los jubilados.
Además, los españoles destinan un importe total de 162 euros al mes para su jubilación, la cifra más baja sólo por encima de Portugal (108 euros) y China (61 euros), y menos que el resto de países europeos, donde Reino Unido destina 322 euros, seguido de Bélgica (216 euros), Alemania e Italia (204 euros) y Francia (198 euros).
Una de las principales conclusiones del estudio, según señaló el director de marketing de Axa Winterthur, Ignacio Olabarri, es que los trabajadores actuales eligen cada vez más soluciones individuales complementarias que lo que lo hacía en su tiempo la población jubilada, a pesar de que la inmensa mayoría, el 68%, confía en que el sistema público de pensiones se mantenga cuando alcancen los 75 años de edad.
En este sentido, y aunque la mayoría de los españoles, tanto trabajadores en activo (95%) como jubilados (93%), consideran que el Estado debe continuar siendo el principal proveedor de los ingresos de jubilación, hasta el 70% de los trabajadores y el 55% de los jubilados creen que se producirá una reforma en los sistemas de pensiones en los próximos 10 años.