El candidato a presidente del gobierno por el Partido Popular, Mariano Rajoy, para otros, "Marianico el corto", además de seguir el guión al pie de la letra de lo que le han estado dictando durante los últimos cuatro años, sus jefes de filas, José María Aznar y espiritual, el obispo Rouco, este sí, elegido por la mínima jefe supremo de la Conferencia episcopal hispana, durante los monólogos televisados de la campaña electoral, exclusivamente se ha dedicado a decir una sarta de falsedades propias de gepeto, llamado mentiroso a Zapatero más de un centenar de veces en los cara a cara en todos los bloques temáticos.

Veamos: En materia de la búsqueda de la paz, a Marianico se le olvida que el inicio de las conversaciones para alcanzar una paz en el Pais Vasco se hizo con luz y taquígrafos mediante una resolución debatida y aprobada mayoritariamente donde se aprueban las cosas en el Parlamento, eso sí con el voto en contra del PP

En cuestión de Sanidad, Vivienda y Educación, a "Marianico el corto" también se le ha olvidado que tales materias están transferidas a las Comunidades Autónomas y es a los responsables de éstas a los que hay que exigir responsabilidades y que intervengan para mejorar los servicios sanitarios, educativos y de vivienda para hacerlos más accesibles a sus habitantes. Caso escandaloso el de la Comunidad de Madrid con Esperanza "Aguirre, o la cólera de Dios" a la cabeza.

Si fuese solamente esto lo grave, que ya lo es, se quedaría en lo que es, más de lo mismo de los dirigentes del PP contra el gobierno Zapatero, lo triste, lo verdaderamente triste, es que estos argumentos elementales no han salido de la boca del candidato socialista en ninguna ocasión del debate. Una ocasión perdida para haber podido demostrar que Zapatero tiene tablas, pero lo que ha demostrado, al menos a mí me lo ha parecido, es que lo que le sobra es miedo escénico.

Lo siento Señor Zapatero, pero mientras su partido siga apostando por un bipartidismo decimonónico y antidemocrático, el apoyo al sionista Múgica como defensor del Pueblo, o mantenga la confianza del atlantista y amigo de Bush, señor Solana, el que no sirve para nada, salvo para ordenar el bombardeo de las ciudades serbias yo les negaré mi voto, el cual se irá a Izquierda Unida, aunque a otros no les parezca útil.

John Tur Marí